Te ayudamos
a vaciar tu casa.
Vaciamos tu casa y
rentabilizamos su contenido.
Llega un momento en que hay que desprenderse de lo que llena una casa. Nosotros liberamos los espacios y ponemos orden: organizamos el mercadillo o el vaciado completo y vendemos los enseres en la propia casa, sin costes de transporte ni trasteros.
Atendemos a compradores finales, anticuarios y ventas por lotes; lo que no se vende, tú decides a qué causa donarlo. Trabajamos a porcentaje y cada casa tiene su propio presupuesto: puertas abiertas, vaciados testamentarios, ventas particulares o mercadillos solidarios.
Unimos el mundo de las antigüedades y el de los rastrillos solidarios, con un equipo de tasadores especializados y la difusión de @mercadillosencasa y @labrocante.homemarket.
Vaciar una casa es
un proceso.
Vaciar una casa es un proceso. Conviene tener presentes algunas cosas desde el principio, ya en la primera visita:
- Definir qué se vende y qué se queda en la familia.
- Estimar cuándo realizar el mercadillo.
- Designar a un portavoz de la familia. La parte más ardua —ordenar, clasificar, tasar, preciar e inventariar— lleva de 2 a 4 semanas.
- En la mayoría de los casos, las ventas particulares puntuales no tributan para los propietarios; los impuestos aplican únicamente a nuestro servicio.
- Un mercadillo puntual en tu casa está permitido y no requiere licencia de comercio.
Cosas a tener en cuenta
antes de vaciar.
Casas que
han contado su historia.
Ocho proyectos en los que hemos abierto la puerta. Pincha en cualquiera para conocer su historia.
Cada casa, un carácter propio. Pincha en cualquiera para conocer su historia.
Todo lo que quieres saber
sobre tu mercadillo.
Las dudas más habituales sobre cómo funciona un mercadillo en casa. Si te queda alguna, escríbenos: la resolvemos sin compromiso.
¿Qué es un mercadillo en casa?
Vendemos los enseres de la vivienda en la propia casa, abriendo las puertas al público durante unos días.
¿Qué se puede vender?
De una casa se puede vender casi todo. Desde lo más cotidiano —la aspiradora, la vajilla, las cortinas, el tendedero, las herramientas de jardín, una estufa o un sacacorchos— hasta las piezas que cada persona atesora y con las que se siente conectada: bordados, lámparas de los años 70, alfombras kilim, figuras africanas, vajillas de La Cartuja o una silla Wassily.
Todos necesitamos objetos, y dentro de lo básico siempre hay piezas con mejor o peor diseño. Desde la era preindustrial a la postindustrial, generaciones de diseñadores y artesanos nos han acompañado. No queremos casas iguales: necesitamos eclecticismo, y que nuestras casas se sientan como hogares, llenas de objetos con los que nos sentimos afines. Por eso lo vendemos todo, con criterio y cariño.
¿Cuánto dura la preparación?
Depende del estado del contenido y de la cantidad de enseres: puede ir de una semana, con una cuadrilla grande, hasta cuatro semanas.
¿Qué hacéis exactamente?
Tasamos, ordenamos, preciamos y etiquetamos el contenido, promocionamos el evento, vendemos y, al final, vaciamos la casa.
¿Cómo cobráis? ¿Qué porcentaje os lleváis?
Trabajamos a porcentaje, y el reparto varía según cada casa (tasación, plazos, metros, localización y promoción). Hay unos costes fijos previos —preparación, embalaje y promoción— que se abonan al inicio y se descuentan como anticipo. Cada casa tiene su propio presupuesto.
¿Por qué un mercadillo en casa y no una casa de subastas?
Suele ser más rentable. En una subasta, entre el transporte y los porcentajes elevados se pierde margen. Vendiendo en la propia casa, el enser no sufre desplazamientos y el propietario conserva más valor. Además, piezas de subasta puede haberlas o no: aquí lo cotidiano prevalece, y es precisamente lo que más se vende.
¿Tengo que ordenar o mover algo antes?
No. Solo decidir qué se vende y qué se queda; del resto nos encargamos nosotros.
¿Quién transporta lo que se vende?
Cada comprador se encarga del transporte de lo que adquiere. Aun así, facilitamos el contacto de un par de transportistas para agilizar la logística; el porte lo acuerdan directamente el transportista y el comprador.
¿Cómo se documenta una venta a un anticuario o profesional?
Cuando el comprador es un anticuario, el propietario emite un recibo de la venta, ya que el anticuario debe declararla en Hacienda para su posterior reventa. Al tratarse de enseres usados de un particular, el recibo se emite sin IVA.
¿Se pueden hacer ventas más discretas o privadas?
Sí. De forma excepcional realizamos ventas particulares y discretas cuando lo requieren el cliente, ciertos enseres o determinados compradores.
¿Qué pasa con lo que no se vende?
Tú decides a qué causa donarlo; lo que no se pueda colocar se retira. La casa queda vacía y limpia.
¿Necesito licencia o permiso?
Un mercadillo puntual en tu casa está permitido y no requiere licencia de comercio.
¿Y los impuestos?
En la mayoría de los casos, las ventas particulares puntuales no tributan para el propietario; el IVA se aplica a nuestro servicio.
¿Hace falta seguro?
La vivienda debe contar con un seguro de responsabilidad civil en vigor; normalmente el propio seguro del hogar ya lo cubre.
¿Tengo que estar presente?
Sí, conviene la presencia de la familia: uno de los propietarios lleva la caja y emite los recibos que se soliciten.
¿Hacéis mercadillos fuera de Madrid?
Sí. Podemos organizar mercadillos en casa en cualquier provincia española, cubriendo los gastos de desplazamiento, dietas y alojamiento.
¿Necesito traer bolsas?
Los compradores suelen traer su propia bolsa, también por sostenibilidad. Tenemos algunas disponibles por si te hace falta y, si necesitas muchas, se puede añadir un pequeño importe.
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tu casa o negocio?
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Hablemos.
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Madrid · España
Visita y presupuesto sin compromiso
«La cosa más bella de una casa son los amigos que entran y salen de ella.»























































